
La actividad cotidiana de las grandes urbes en los tiempos modernos expone a sus habitantes al estrés y a una cada vez menor convivencia en el núcleo familiar. Además, las grandes distancias, el tráfico, la contaminación y la economía son factores que han afectado notablemente la calidad de vida de los moradores de las ciudades; en consecuencia, surge la necesidad de buscar válvulas de escape, las cuales deben ajustarse -para cubrir su objetivo- a las condiciones y a la capacidad real económica de cada familia. En este sentido, el campismo representa una alternativa ideal de esparcimiento físico y mental.
Esta actividad, conocida en nuestro país desde hace muchos años, incrementa día a día sus simpatizantes, quienes ven en ella una excelente oportunidad para estar en familia y en contacto con la naturaleza. Los fines de semana se huye de la rutina, en todos los sentidos (actividades, alimentación, horarios, vestido), para ir en busca de la comunicación con los hijos y los amigos, alejados del tráfico, del ruido y de la contaminación, así como de los medios masivos de comunicación, con el objetivo de encontrar el descanso físico y mental anhelado en relación íntima con el medio ambiente.
El campismo familiar en México se realiza bajo tres modalidades: la familia que sola decide ir a la búsqueda de emociones (no recomendables dadas las condiciones de inseguridad actuales); el grupo de familias amigas que se reúnen de vez en cuando para alguna excursión; y el grupo especializado formalmente establecido que fomenta la práctica del campismo.
consejos , equipo y alimentacion para acampar